El Humanismo Económico: Doctrina y Estrategia (Ideas desde la interdisciplina y el Plan Esperanza,  estrategia viable para la Argentina)

Conferencia*

Contenido
I. Exordio
II. El Humanismo Económico como alternativa
Apéndice
Declaración CIEC
         I. Exordio
Más allá de los formalismos, es importante esta breve digresión.      Mientras en la sección II se resume el historial del Humanismo Económico y su estrategia macroeconómica para la Argentina, el Plan Esperanza (ahora aparecido en L. E. Di Marco, editor, El Plan Esperanza, la estrategia del Humanismo Económico para la Argentina: prolegómenos para un país solidario,  Córdoba: Ediciones CIEC, 2007), a continuación se hacen estas precisiones conceptuales.  Los filósofos liberales del siglo XVIII, creadores de la Economía, dieron el respaldo científico al capitalismo con sesgo humano.  Para Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill, el mercado debe generar ingresos razonables para las grandes mayorías nacionales.  Semejante patrón asegura el funcionamiento del capitalismo social.  Y ello se entronca con las enseñanzas del Humanismo Económico.

            Detrás de tal propuesta se alinean—junto a los científicos sociales del CIEC, de los Centros de la Red Argentina y Latinoamericana del Humanismo Económico—académicos, dirigentes, legisladores, funcionarios, trabajadores y empresarios.  Por eso, van estas consideraciones a modo de mensaje. Se desea no sólo que todos conozcan los ideales y las vivencias del Humanismo Económico—su revista Informe Económico CIEC, los 5 Encuentros Internacionales de Economía—estos con una formidable participación de los CPCE, en particular, del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de Córdoba—, las Jornadas Internacionales de Estrategias Macro, sus investigaciones socioeconómicas, el Ciclo CIEC de conferencias públicas, su página en Internet, www.fundacionciec.org.ar, sus cursos de especialización, sus  casi 33 años de rica historia—sino que sepan que tras el fracaso tanto del capitalismo neoliberal (el neoliberalismo es la escoria del liberalismo) como del socialismo de estado (aquel que dominó en la ex Unión Soviética), el Humanismo Económico es la estrategia alternativa. 

            En suma, al respetar el núcleo diseñado desde el liberalismo, como parte de la estrategia viable del Siglo XXI (permite lograr estructuras agrarias e industriales modernas con aceptables tasas de rendimiento con la inclusión de los asalariados—ejecutivos y obreros—con remuneraciones razonables (aquellas que consolidaron el patrón occidental de crecimiento económico con parámetros de equidad social).  El Humanismo Económico es una marcha irreversible que se consolidará en el Hemisferio Occidental con las 6 próximas Jornadas Internacionales de Estrategias Macro (ya programadas): México, 2008; Brasil, 2010; Venezuela, 2012; Estados Unidos, 2014; Chile, 2016;  Colombia, 2018.  Todo lo otro ha probado ser inconducente.

II. EL HUMANISMO ECONÓMICO COMO ALTERNATIVA
         Sumario
2.1 Breve Introducción
2.2  Qué es el Humanismo Económico
2.3 El Plan Esperanza como estrategia viable
2.4 Observaciones finales

    1. Breve Introducción

            El Humanismo Económico, nacido en el CIEC  hacia 1975, comporta una estrategia válida para transformar la economía hacia una sociedad para todos, participativa, donde se respete al hombre como persona y como comunidad, que haga centro en los valores.  En la consecución de su objetivo, el ensayo define qué es el Humanismo Económico tanto desde una perspectiva principista como desde los fundamentos del análisis económico.  Enseguida se presenta el Plan Esperanza como la estrategia macro creada en la Argentina para la solución de los problemas socioeconómicos desde semejante perspectiva.  Finalmente, se incluyen las observaciones finales y ellas tienen que ver con la expansión de los ideales del Humanismo Económico tras las importantes Jornadas realizadas por el CIEC y su Red de Centros en la Universidad de Córdoba (Agosto de 2006).   Cierran el ensayo un breve informe sobre la Declaración CIEC en las recientes Jornadas Internacionales de Estrategias Macro y las referencias básicas utilizadas.

    1. Qué es el Humanismo Económico

                   Hacia 1975, se comenzaba a trabajar, desde el modelo de la ciencia económica, esto es, utilizando el instrumental científico del análisis ortodoxo en la dirección apuntada por el CIEC—desde los principios—fundar una sociedad de, para y por el hombre, eso busca el Humanismo Económico como objetivo básico.  Desde el análisis económico, privilegia temas tales como la distribución del ingreso, la pobreza, la marginalidad, el gasto social en educación, salud y vivienda, la presencia del territorio en la formulación de la política, el federalismo económico y fiscal para disminuir las diferencias históricas de las regiones dentro de un país como la Argentina, y ahora también en todos los países de América Latina.

2.3 El Plan Esperanza como estrategia viable
Desde el mes de Mayo de 2002 hasta Junio de 2007 se  hicieron 7 Jornadas Nacionales del Plan Esperanza. Se elaboraron microemprendimientos, pensados como “disparadores” de desarrollo sustentable con equidad social. En las III se aprobó el I Documento del Plan Esperanza:  a) La solución del Humanismo Económico al problema de la deuda internacional. b) Políticas económicas y sociales desde el Humanismo Económico: compendiadas en 12 puntos. c) Análisis Regional: lineamientos básicos de la política económica y social (cfr., Informe Económico CIEC,  Año XXIV-93, Marzo de 2003).  

            El II Documento incluye 10 capítulos que comprenden las 24 jurisdicciones políticas argentinas ordenadas en 10 regiones, según definiciones acordadas por  el  CIEC  y  la Red de Centros.  Estas son:

  1. Región Norte (Jujuy y Salta)
  2. Región Noroeste (Tucumán y Santiago del Estero)
  3. Región Andina (Catamarca y La Rioja)
  4. Región Noroeste (Corrientes, Formosa, Chaco y Misiones)
  5. Región Centro ( Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos), creación analítica del CIEC.
  6. Región  Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luís)
  7. Región Comahue ( La Pampa, Neuquén y Rio Negro)
  8. Región Metropolitana (Capital Federal)
  9. Región Bonaerense (Buenos Aires)
  10. Región Patagónica ( Chubut, Santa cruz y Tierra del Fuego)

………………………………………………………………………………………………………... 
Del estudio regional se reconocen tres aspectos: la economía pública; la economía de mercado; la economía social. Cfr., Informe Económico CIEC,  Año XXIV-96/97, Dicbre. 2003 y Marzo 2004).
El III Documento  es un aporte concreto desde las bases mismas de la economía. Se titula “El Humanismo Económico crece desde los Emprendimientos Conjuntos para afianzar la territorialidad patria” (cfr., en Informe Económico CIEC, Año XXV-98-99, Noviembre de 2004). La idea es lograr que distintas formas empresariales—y ello incluye la economía solidaria de cooperativas y mutuales—puedan hacer “aventuras conjuntas” entre distintos lugares de la geografía nacional para compartir tecnologías (“saber cómo”), intercambiar bienes y servicios (“desarrollar el flujo de bienes domésticos”, o sea, entre argentinos), compartir habilidades administrativas (“manejo empresarial”), etc.
Como se ha señalado, y tras las exitosas VII Jornadas Nacionales (V. Mercedes, S.Luis, Junio 2007), el Plan Esperanza se ha editado en un libro CIEC (El Plan Esperanza, la estrategia del Humanismo Económico para la Argentina), que contiene 8 secciones—prólogos, aspectos metodológicos, principios básicos, la visión macroeconómica, la regionalización del país, los emprendimientos conjuntos, planes paralelos en América latina, las conclusiones preliminares, y 3 apéndices (uno de ellos contiene los trabajos presentados a las VII Jornadas)—tal que se puede consultar todo en un solo texto. La concreción de esta primera versión del Plan Esperanza representa el esfuerzo de un centenar de investigadores sociales (economistas, politicólogos, filósofos, historiadores, sociólogos, psicólogos, etc.) y especialistas en Estadística y Matemática, ingenieros y urbanistas,  que han colaborado en forma ad honorem (desde los Centros de Investigaciones Económicas y Sociales creados por el CIEC en todo el territorio nacional—desde sus tareas en distintas universidades argentinas (desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, desde Buenos Aires hasta Mendoza).  Por ello, el reconocimiento del Centro de Investigaciones Económicas de Córdoba (CIEC).

        2.4 Observaciones finales
En suma, el Humanismo Económico pretende sentar las bases para que tal sea: emplear lo bueno de los viejos esquemas  pero privilegiar los valores permanentes del hombre como individuo y como sociedad.  Tales bases van a permitir construir la sociedad nueva, la civilización solidaria, entre todos los pueblos del mundo, un globo terráqueo donde quepan todos.  He ahí, pues, los ideales del Humanismo Económico que, desde la perspectiva científica de la Economía, apunta a contribuir a un mundo humano, y cada vez más humanizable.
 
         Apéndice
         Declaración CIEC: Aspectos esenciales
Como una forma de mostrar cómo el Humanismo Económico se va convirtiendo en una expresión continental, se transcriben partes de la Declaración CIEC** en las I Jornadas Internacionales de Estrategias Macro desde el Humanismo Económico (cfr., L. E. Di Marco, ed. América Latina y la construcción del Humanismo Económico, Córdoba: Ediciones CIEC, 2006). Como se sabe, uno de los objetivos plasmados en las JORNADAS  es que los intelectuales de América Latina elaboren estrategias como el Plan Esperanza de la Argentina.
En la elaboración de este Documento, contribuyeron desde el Brasil, Adayr da Silva Ilha, (UFSM y CIES Brasil); desde Chile (el CIES local y la UTEM en Santiago), Bárbara Valenzuela Klagges; desde  Cuba, Fabio Grobart Sunshine (Universidad de La Habana); desde Guatemala, Edgar Durini Cárdenas; desde México (el CIES local y las Universidades de Guadalajara, Cristina Aparicio Ávila,  y Puebla, Aurora Furlong).  He aquí una versión muy abreviada del Documento CIEC aprobado en la Universidad de Córdoba, Agosto de 2006.

            Desde el Brasil, se señala la enorme extensión territorial y su vastedad en materia de recursos naturales, pero se observa la injusticia en términos de equidad social.  Entre las razones se cita la concentración extrema de la estructura de la propiedad de la tierra.  Y así Brasil está muy por debajo de buena parte de los países de la Región en términos de logros sociales.  Abunda el analfabetismo, la desnutrición,  la falta de acceso a la asistencia médica.  Sucede que el país está dominado por una “élite” y con instituciones asociadas al capitalismo internacional que insiste en modelos importados, divorciados con la realidad pobre del Brasil… sembrar “Planes Esperanza” como en la Argentina parece ser el punto de partida para cambiar la realidad histórica tan dura del Brasil.       
Desde Chile, se señala:  “El neoliberalismo ha sido marginal al beneficiar sólo a ciertas “élites”, con el consiguiente despojo a la mayoría de los ciudadanos; ha generado un proceso de cambio sin solucionar problemas como la pobreza critica, la mala distribución del ingreso, los abusos laborales y el exterminio de los pueblos indígenas; se han generado graves problemas ecológicos”…  Por eso, son necesarios esfuerzos para incentivar encuentros, jornadas y debates latinoamericanos sobre la dimensión olvidada del desarrollo, formación de capital y ética, para crear conciencia social de nuestra realidad, para construir unidos y responsablemente proyectos sociales, aquellos que se originan en el Humanismo Económico, con sus claros principios, estrategias e instrumentos.

            Desde  Cuba se hacen estas reflexiones.  Tras la crisis generalizada del llamado “consenso de Washington” y el surgimiento de gobiernos de fuerte origen popular, se trata de privilegiar al ser humano en justicia y equidad, a una reinserción internacional, donde priven los ideales del Humanismo Económico… Mejor todavía, lejos de los coqueteos políticos, la reflexión intelectual de las Jornadas permite señalar que los Humanismos Económico y Tecnológico quedarán definitivamente afianzados.  Como vaticinara un grande de América, José Martí,  lo haremos “con todos y para el bien de todos”.

            Desde Guatemala se hace la siguiente semblanza. El país se caracteriza por la gran diversidad lingüística, étnica y cultural en una sociedad con muchos contrastes. Existen marcadas diferencias socioeconómicas: hay una extrema concentración de la propiedad. La desigualdad del ingreso, producto también de la concentración  del poder, se manifiesta en los elevados índices de pobreza…  Tal realidad es el resultado de directrices neoliberales en la conducción de la economía y la sociedad.  En este contexto,  los ideales e instrumentos del Humanismo Económico constituyen referentes básicos para la transformación de la realidad histórico-estructural, y la construcción de una nueva sociedad en Guatemala.

            Uno de los objetivos plasmados en las recientes Jornadas Internacionales del CIEC es que los intelectuales de América Latina elaboren estrategias como el Plan Esperanza de la Argentina. Desde México llegan estas reflexiones. El proceso de mundialización ha impactado vía formas económicas, sociales, políticas y culturales: los modelos de integración son apenas imágenes de dominación.  Así, acentúan la pobreza, la competitividad, la migración y nuevas enfermedades, ahondando los desequilibrios ecológicos. Pero existen propuestas novedosas surgidas de la esencia popular en búsqueda de la identidad latinoamericana enmarcada en el sueño de Bolívar y San Martín. Y ello impone que la competencia, por ejemplo, se traduzca en oportunidades reales de desarrollo, y que el avance sea cierto en la consecución del Humanismo Económico.
Existe,  pues,  un  gran empuje para generar  un crecimiento sostenido basado en una distribución igualitaria del ingreso, esto es, una sociedad de iguales.  América Latina es la Región más injusta a resultas de las políticas neoliberales (según el Banco Mundial, la décima parte de los más ricos percibe el 48% del ingreso total de la Región, mientras el 10% más pobre recibe apenas el 1,6%). Por ello, se busca una integración dentro de la identidad latinoamericana en la construcción del Humanismo Económico. Esto es necesario porque el neoliberalismo ha aniquilado a los más pobres, y a sus esperanzas, pero jamás podrá eliminar la conciencia y el imaginario de una sociedad nueva, solidaria, con equidad social, sin excluidos.  Específicamente, crear “Planes Esperanza” en todos los países de América Latina es el comienzo de un capitalismo social que reemplace al esquema existente que, por su olvido del hombre, camina inexorablemente hacia su fin.

            Una versión  revisada de  esta  nota  aparece en el libro editado por el  autor, L. E. Di Marco, ed., La Doctrina del Humanismo Económico, Córdoba: Ediciones CIEC, 2007--, cap. 1.7.

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            **El Documento completo se puede consultar en Informe Económico CIEC, Año XXVI, N* 108, IV Trimestre, Noviembre 2006; también cfr., L. E. Di Marco, editor, 2007, pp. 64-77.

L. E. Di Marco es Dr. en Economía por la Universidad de Córdoba, Ph. D. por la University of California, Berkeley, 1974; profesor de Economía, Universidad de Córdoba, 1970-2005. Autor de 42 libros publicados en la Argentina y en los Estados Unidos (30 propios y 12 editados); miembro del Consejo Asesor del CONICET, 1998-2000; par evaluador de la CONEAU; profesor visitante de universidades argentinas y extranjeras—v.gr., Universidad de Rosario, Vanderbilt University; ensayos en El Trimestre Económico, Revista de Estadística  y Economía, The Journal of Economic Literature; Director fundador del CIEC, Centro de Investigaciones Económicas de Córdoba. Actualmente, dirige tesis doctorales en la UBA, UCP y UNCa.

Noviembre  2007.


L. E. Di Marco, editor,
La Doctrina del
Humanismo Económico
,
Córdoba: Ediciones CIEC,
2007

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L. E. Di Marco, editor,
El Plan Esperanza,
la estrategia del Humanismo
Económico para la Argentina,
  Córdoba: Ediciones CIEC, 2007

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L. E. Di Marco, editor,
América Latina
y la construcción
del Humanismo Económico
,
Córdoba: Ediciones CIEC, 2006

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L. E. Di Marco, editor,
Hacia la nueva civilización:
testimonios desde
el Humanismo Económico,

Córdoba: Libro CIEC,
2005, 3 tomos



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